Artículo
Simetría, luz y ventilación en el corazón de la casa antigua
En la arquitectura doméstica romana, el atrio no era solo un patio decorativo, sino un sofisticado sistema de ventilación e iluminación natural. Este artículo examina cómo la disposición de las columnas, la abertura central (compluvium) y el estanque inferior (impluvium) creaban un microclima controlado.
Se analizan ejemplos de Pompeya y Herculano, donde la orientación y las proporciones del atrio permitían la circulación del aire incluso en los días más calurosos. El estudio incluye mediciones de los ángulos de incidencia solar y su relación con la profundidad del espacio, revelando un conocimiento empírico avanzado de la física de fluidos.
La disposición de las columnas de piedra no solo respondía a un criterio estético, sino que canalizaba las corrientes de aire desde el exterior hacia el interior de la vivienda. Los lucernarios de vidrio, aunque menos comunes en las primeras domus, comenzaron a aparecer en los atrios más ricos, permitiendo la entrada de luz sin perder la protección térmica.
Este análisis se basa en los tratados de Vitruvio y en las evidencias arqueológicas de la región vesubiana, donde la ceniza volcánica preservó no solo los muros, sino también las huellas de los sistemas de ventilación. El atrio funcionaba como un verdadero pulmón de la casa, regulando la temperatura y la humedad de las estancias adyacentes.
Alejandro Gálvez
Arquitecto e investigador en climatización pasiva histórica
Doctor en Arquitectura por la Universidad de Sevilla. Ha publicado estudios sobre la ventilación natural en la Alhambra y los patios de Córdoba. Colabora con el grupo de investigación Hábitat y Energía desde 2012.
La tradición islámica de los espacios abiertos interiores
Publicado el 12 de marzo de 2025 · 8 min de lectura
Los patios andaluces, herederos de la tradición islámica, son ejemplos magistrales de diseño bioclimático. Este artículo se centra en la Alhambra de Granada, donde el Patio de los Leones y el Patio de los Arrayanes utilizan fuentes, estanques y vegetación para humidificar y refrescar el aire.
Se analiza la geometría de los arcos y las columnas, que crean zonas de sombra y permiten la circulación de las brisas dominantes. Además, se comparan estos patios señoriales con los patios de vecindad en Córdoba y Sevilla, donde el pozo, las macetas y la disposición de las habitaciones alrededor del espacio central conforman un microclima habitable durante los meses más cálidos.
El artículo incluye diagramas de flujo de aire y tablas de temperaturas registradas. La orientación del patio respecto al sol y a los vientos predominantes determina la eficacia del sistema: un patio estrecho y alto genera sombra casi permanente, mientras que uno ancho y bajo favorece la ventilación cruzada.
En la Alhambra, el agua no solo cumple una función estética: la evaporación en las fuentes reduce la temperatura del aire circundante hasta 4 °C en verano. Las columnas esbeltas y los arcos de herradura permiten que el aire circule sin obstáculos, mientras que los aleros de madera protegen los muros de la radiación directa.
Este conocimiento empírico, transmitido durante siglos, sigue siendo relevante hoy para el diseño de espacios abiertos en climas mediterráneos. La pregunta que muchos clientes plantean antes de iniciar una rehabilitación es si es posible recuperar estos principios sin renunciar al confort contemporáneo. La respuesta, como veremos, es afirmativa, siempre que se respeten las proporciones y los materiales originales.
Si tienes dudas sobre cómo aplicar estos sistemas pasivos en tu proyecto, puedes escribirnos a info@accessespritsouverts.com o llamar al 987-17-5723.